Almacenamiento Seguro y Privacidad

Almacenamiento Seguro
Además del uso habitual de los bitcoines como medio de intercambio, muchos usuarios también lo utilizan como almacén de valor. Para ello es obligado tomar precauciones similares con la cartera electrónica a las que se tendrían protegiendo el dinero en efectivo, ya que al igual que este último, los bitcoines tienen como beneficiario al portador y, al igual que aquel, es difícil seguirle la pista.
La forma más habitual de proteger los bitcoines es realizar varias copias idénticas de la cartera, cifradas con una contraseña fuerte, y guardarlas físicamente en varios soportes USB y en la nube. Algunos usuarios más avanzados prefieren el uso de herramientas para generar particiones secretas que permiten negación plausible, la aplicación de esteganografía, o incluso generar la clave privada únicamente a partir de una frase memorizada,​ sin necesidad de ningún soporte físico.
Otros optan simplemente por imprimir en papel la clave privada en formato numérico o en QR y guardarla en un lugar seguro.

Privacidad
Si un usuario quiere funcionar de manera anónima en la red, es condición indispensable que no haga pública la relación entre su identidad en la vida real y sus direcciones Bitcoin.​ Por otro lado, algunas organizaciones e individuos pueden asociar de manera intencionada sus identidades con sus direcciones para proporcionar un cierto grado de transparencia. Por esta razón, algunos autores prefieren clasificar a Bitcoin como una red basada en seudónimos en lugar de una red anónima. El uso de seudónimos, al contrario que el anonimato, ofrece la posibilidad de generar una reputación y confianza entre los usuarios.
Para facilitar el análisis de todos los movimientos, varios sitios web proporcionan información actualizada de todas las transacciones, incluyendo variables agregadas como el número de bitcoines en circulación, número de transacciones por hora y tarifas de transacción en cada instante.​ La representación gráfica habitual para auditorías limitadas se hace a través de dendrogramas.
Como el núcleo del protocolo Bitcoin no cifra ningún tipo de información, todas las transacciones son públicas y cualquier observador externo puede analizar en cualquier momento su contenido, el origen y el destino de todos los mensajes. Esta característica contrasta con el modelo bancario tradicional que oculta las transacciones del escrutinio público.

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